Tu vocecita interior
¿Te ha pasado que te preguntan tu edad y, al responder, piensas: “Yo no me siento de esos años”? Esa percepción puede tener efectos que van más allá de lo emocional. Hay evidencia de que sentirnos más jóvenes y tener una visión positiva del envejecimiento puede favorecer ciertos aspectos de nuestro funcionamiento físico. En 2013, Yannick Stephan y sus colegas, de la Universidad de Grenoble, Francia, publicaron un experimento con 49 personas de entre 52 y 91 años. Primero midieron su fuerza de agarre. Después, un grupo recibió comentarios positivos sobre su desempeño en comparación con personas de su edad. ¿El resultado? Ese grupo se sintió más joven y mejoró su fuerza en una segunda prueba. El grupo que no recibió esos comentarios no mostró los mismos cambios. En 2014, otra investigación, liderada por Becca Levy, de la Universidad de Yale, trabajó con 100 adultos mayores. Una intervención con mensajes positivos sobre el envejecimiento, presentados de manera tan breve que no se per...