¿Qué estamos sintiendo frente a tantas imágenes hechas con inteligencia artificial?
Hace unos días platicaba con mi hijo y me llamó mucho la atención algo que me dijo: hay imágenes hechas con inteligencia artificial que le provocan rechazo.
Y me quedé pensando… ¿por qué?
Tal vez porque cada vez vemos más imágenes que se parecen entre sí. Imágenes perfectas a primera vista, pero que a veces tienen detalles extraños o nos dejan la sensación de que algo les falta.
Y entonces vi la nueva campaña navideña de Prada.
Para crearla, la marca reunió a un equipo de artistas dirigido por John Pomeroy, un animador que trabajó en Disney, y juntos dieron vida a un mundo de fantasía dibujado a mano, cuadro por cuadro.
Cuando la ves, algo se mueve dentro de ti. Sus personajes y paisajes parecen sacados de un cuento y nos recuerdan esas películas con las que crecimos. Tienen esa magia que nos invita a detenernos y mirar con calma.
Y cuando descubres cómo fue creada, la emoción crece: detrás de cada movimiento hay personas, trazos, decisiones, años de experiencia y horas de trabajo.
Eso también comunica. Prada no solo nos muestra ropa o accesorios; nos cuenta una historia y nos invita a valorar el proceso de creación.
Yo creo que la inteligencia artificial es una herramienta increíble, capaz de ayudarnos a imaginar y crear cosas maravillosas. Pero esta campaña me recordó lo importante que es encontrar un equilibrio: aprovechar lo que la tecnología nos ofrece sin dejar de cuidar el talento, la sensibilidad y los oficios de las personas.
Porque quizá la pregunta no es solo qué tan rápido podemos crear una imagen, sino qué queremos hacer sentir con ella.
Y en ese camino, ojalá sigamos eligiendo lo que nos conecta: una buena idea, una historia con intención y ese toque humano que nos hace sentir. ✨
¿A ti qué te provoca esta campaña? ¿También te llevó por un momento a tu infancia?

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