HAY QUE SER Y PARECER
Nuestra imagen vive en la mente de los demás. Lo que proyectamos influye directamente en las oportunidades que se nos presentan. La percepción que los demás tienen de nosotros puede abrir o cerrar puertas, por lo que cuidar y alinear nuestra imagen con nuestros objetivos es clave para el éxito personal y profesional. Es imposible no comunicar. Cada gesto, palabra, vestimenta y actitud envía un mensaje, incluso cuando no somos conscientes de ello. Si eres y no pareces, no funciona; si pareces y no eres, tampoco funciona. Debes ser y parecer. Un claro ejemplo de esto se encuentra en la política. En la historia de los debates presidenciales en Estados Unidos, el primer debate televisado a color en 1960 entre Richard Nixon y John F. Kennedy marcó un antes y un después en la política y en la percepción de la imagen pública. Millones de espectadores vieron el evento en vivo y su impacto fue decisivo en la contienda electoral. Nixon llegó tarde, rechazó el maquillaje, sudó vi...